
La apapachoterapia es el más desgastante de los tratamientos que va a recibir su paciente, requiere del esfuerzo de toda la familia y los amigos, implica cambiar muchos hábitos tanto dentro del hogar como fuera y realizar un acto que sobre todo entre nosotros los hombres puede resultar extraño: tener contacto físico.
Es necesario sacar de la casa rencores, odios, todas aquellas minucias de la vida cotidiana que inquietan el ambiente, se tiene un problema real y que tiene una solución difícil, lo demás son pavadas.
Toquen a su enfermo, abrácenlo, bésenlo, apapachenlo, acompáñenlo en los momentos de miedo, procuren momentos felices, háganle saber que es necesario (a), no lo anulen, procuren no llorar delante del paciente, pues ya es suficiente su depresión y miedo por la enfermedad como para agregar los ajenos.
Aunque resulta necesario hablar sobre la posibilidad de la muerte, no debe ser un tema recurrente, se enfrenta uno a un 50% de posibilidades, hay las mismas de vivir que de morir, no importa si es el peor de los tumores o el más simple de combatir, o se logra o no. Lo único que se debe de tener en mente es estar juntos, para luchar juntos.
Un buen ambiente puede ser la diferencia entre la curación o perder ante la enfermedad, y la apapachoterapia es de efecto múltiple, afecta a quien la recibe y a quien la proporciona, siendo además totalmente gratuita.
 |