¿Qué es la quimioterapia?
Quimioterapia es el uso de medicamentos para tratar el cáncer. Estas medicinas a menudo son llamadas anticancerígenas.
¿Cómo actúa la quimioterapia?
Las células normales crecen y mueren de una manera controlada. Pero las células del cáncer continúan creciendo y reproduciéndose y tardan mucho en morir. Los medicamentos anticancerígenos destruyen las células del cáncer no dejando que crezcan o que se multipliquen en uno o varios puntos de su ciclo de vida. Debido a que algunas medicinas funcionan mejor juntas que solas, la quimioterapia puede constar de más de una medicina. A esto se le llama quimioterapia combinada.
Además de quimioterapia a veces se usan otros métodos para tratar el cáncer. Por ejemplo, algunas medicinas pueden bloquear el efecto de las hormonas -substancias naturales, hechas por el cuerpo, que ayudan a crecer a algunos tipos de cáncer. Los médicos también pueden usar modificadores de la respuesta biológica para incrementar las defensas naturales del cuerpo en contra del cáncer.
¿Qué se puede lograr con la quimioterapia?
Dependiendo del tipo de cáncer y de su estado de desarrollo, la quimioterapia se puede usar para:
- Curar el cáncer
- No permitir que el cáncer se expanda
- Retardar el crecimiento del cáncer
- Aliviar síntomas que pueden ser causados por el cáncer
La quimioterapia es un tratamiento muy efectivo contra el cáncer. Aun cuando la quimioterapia no pueda curar la enfermedad, puede ayudar a la gente a vivir más tiempo y más cómodamente.
¿Será la quimioterapia mi único tratamiento contra el cáncer?
En algunas ocasiones la quimioterapia es la única terapia que el paciente recibe. Con frecuencia, sin embargo, la quimioterapia se usa además de la cirugía y / o radiación. Existen muchas razones por las cuales la quimioterapia se puede administrar además de otros métodos de tratamiento. Por ejemplo, la quimioterapia se puede usar para reducir un tumor antes de la cirugía o de la radiación. También se puede usar después de la cirugía y / o radiación para ayudar a destruir cualquier colección microscópica de células cancerígenas que pudieran existir.
¿Qué medicinas voy a tomar?
Su médico decide qué medicina o medicinas funcionarán mejor para Usted. La decisión depende de qué tipo de cáncer tenga usted, dónde está localizado, el grado de crecimiento, cómo está afectando las funciones normales de su cuerpo y su salud en general.
¿Dónde recibiré la quimioterapia?
Podrá recibir su quimioterapia en su casa, en el consultorio del médico, en una clínica, o en un hospital. La elección acerca de dónde recibir la quimioterapia depende de qué medicamento o medicamentos esté recibiendo, la política del hospital y las preferencias del doctor. Cuando recién inicia la quimioterapia, quizá necesite quedarse en el hospital por un corto periodo, para que su doctor pueda observar de cerca los efectos de la medicina y hacer cualquier ajuste que se necesite.
¿Con qué frecuencia recibiré quimioterapia y durante cuánto tiempo?
La frecuencia y duración de la quimioterapia dependen del tipo de cáncer que Ud. tenga, de lo que se pretenda alcanzar con el tratamiento, las medicinas que se estén usando y cómo su cuerpo responda a ellas. Puede recibir quimioterapia diario, cada semana, o cada mes. La quimioterapia se administrará en ciclos con intervalos que incluyen períodos de descanso para que su cuerpo tenga oportunidad de construir células nuevas saludables y pueda recuperar su fortaleza. En la mayoría de los casos, los tratamientos continúan por lo menos desde 3 meses hasta aproximadamente 4 años. Su médico podrá calcular cuánto tiempo tendrá usted que recibir quimioterapia. Es muy importante que Ud. siga el calendario que su médico le prescriba ya que, de otra manera, los medicamentos anticancerígenos pueden no tener su efecto deseado. Si Ud. no asiste a una sesión del tratamiento o se salta una dosis de medicamento, contacte con su médico de inmediato para que le dé instrucciones de lo que tiene usted que hacer.
¿Cómo voy a recibir la quimioterapia?
Dependiendo del tipo de cáncer que tenga y de la medicina o medicinas que esté tomando, su quimioterapia se le puede dar en una o más de las siguientes maneras:
Por la boca (oralmente, PO) con pastillas, cápsulas o en forma líquida. Ud. tragará la medicina, tal como lo hace con cualquier otro medicamento.
Tópicamente. El medicamento se le aplicará en la piel.
En el músculo (intramuscular, IM), bajo la piel (subcutáneo, SC) o directamente en el área cancerosa en la piel (dentro de la lesiónl IL). Lo inyectarían con una aguja.
En la vena (intravenosa, IV). Le administrarán la medicina a través de una aguja delgada insertada en una vena, generalmente en su mano o en el antebrazo. Otra forma de recibir quimioterapia IV es por medio de un catéter, un tubo muy fino que se pone en una vena grande en su cuerpo y permanece ahí mientras se necesite.
La quimioterapia también puede ser enviada a áreas específicas del cuerpo usando un catéter y una pequeña "bomba de infusión". Los catéteres pueden ponerse en el líquido espinal, en la cavidad abdominal, en la vejiga o en el hígado.
Se puede usar dos tipos de bombas externa e interna para controlar la cantidad de quimioterapia. Las bombas externas permanecen afuera del cuerpo. Algunas son portátiles y permiten a la persona moverse mientras que la bomba está funcionando. Otras bombas externas no son portátiles y pueden limitar la actividad. Las bombas internas se introducen con cirugía.
¿Es dolorosa la quimioterapia?
Recibir quimioterapia por la boca, la piel o inyección generalmente se siente igual que tomar cualquier otro medicamento por el mismo método. Recibir quimioterapia intravenosa generalmente se siente como si le estuvieran sacando sangre para una prueba de laboratorio, aunque la aguja permanece durante un período más largo de tiempo. Algunas personas sienten frío u otras sensaciones raras en el área de la inyección en la vena cuando reciben la quimioterapia tipo IV. Reporte estas sensaciones a su médico o enfermera. Asegúrese también de reportar cualquier dolor, sensación de ardor o incomodidad que ocurra durante o después del tratamiento.
Muchas personas tienen muy pocos problemas o ninguno al tener la aguja en la vena de su mano o antebrazo. Sin embargo, si una persona no la pasa bien, por cualquier razón o si se hace difícil insertar la aguja en la vena para cada tratamiento, puede ser posible poner un catéter en una vena grande y dejarlo ahí tanto como se necesite. Esto evita la repetida inserción de la aguja en la vena.
Los catéteres no causan ningún dolor ni incomodidad si se ponen adecuadamente y se tiene cuidado, aunque la persona generalmente está consciente de que están ahí. Es importante reportar a su médico o enfermera cualquier dolor o incomodidad con el catéter.
¿Puedo tomar otras medicinas mientras estoy recibiendo la quimioterapia?
Algunas medicinas pueden interferir con los efectos de su quimioterapia. Es por eso que debe entregar a su médico una lista de todos los medicamentos que esté tomando antes de que empiece la quimioterapia. Su lista debe incluir el nombre de cada medicina, con qué frecuencia la toma, la razón por la que la toma y la dosis. Recuerde incluir las medicinas que compra sin receta como laxantes, pastillas para la gripa, calmantes y vitaminas. Su médico le dirá si debe dejar de tomar cualquiera de estas medicinas antes de empezar con la quimioterapia. Después de que empiecen sus tratamientos, asegúrese de checar con su médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo o dejar los que ya había estado tomando.
¿Podré trabajar durante el tratamiento con quimioterapia?
La mayoría de las personas pueden seguir trabajando mientras que son tratados con anticancerígenos. Es posible programar sus tratamientos en la tarde o en la noche antes del fin de semana para que interfiera lo menos posible con su trabajo.
Si su quimioterapia lo hace sentir muy cansado, quizá querría Ud. ajustar su programa de trabajo durante un tiempo. Hable francamente en su trabajo acerca de sus necesidades en este momento. Quizá podría aceptar un trabajo de medio tiempo o tal vez puede hacer algo del trabajo en su casa.
¿Cómo podré saber si la quimioterapia está funcionando?
Su médico y enfermera usarán distintos métodos para saber qué tan bien están resultando los tratamientos. Con frecuencia se le harán exámenes físicos, pruebas sanguíneas y rayos X. No dude en preguntar al doctor acerca de los resultados de sus exámenes y acerca de su progreso.
Mientras que las pruebas y los exámenes pueden decir mucho acerca de cómo está trabajando la quimioterapia, los efectos secundarios dicen muy poco. (Los efectos secundarios tales como náusea o pérdida de cabello, ocurren debido a que la quimioterapia daña algunas células normales además de las células cancerígenas). Algunas veces las personas piensan que si no tienen efectos secundarios, las medicinas no están funcionando o que si los tienen, las medicinas están funcionando bien. Pero los efectos secundarios varían muchísimo de persona a persona y de medicina a medicina, de manera que no se debe suponer la efectividad o falta de efectividad de un tratamiento por la presencia o ausencia de efectos secundarios.
Si usted tiene preguntas acerca de los efectos colaterales, queremos decirle que no está solo. Antes de empezar la quimioterapia, la mayoría de las personas se preocupan por saber si van a tener efectos colaterales y cuáles serán. Cuando estos efectos se presentan, la gente quiere saber la mejor manera de hacerles frente. Esta sección le responderá algunas de sus preguntas sobre el tema.
Si está leyendo esta sección antes de empezar una quimioterapia, se sorprenderá de la amplia gama de efectos colaterales que describe. Pero recuerde: no todas las personas tienen cada uno de los efectos colaterales, pueden tener unos cuantos o ninguno. Ademásl la severidad de los efectos secundarios varía enormemente de persona a persona. El que Ud. tenga un efecto colateral en particular y qué tan severo pueda ser, depende del tipo de dosis de la quimioterapia que está recibiendo y de cómo reacciona su cuerpo. Asegúrese de hablar con su doctor y enfermera acerca de cuáles son los efectos colaterales más comunes en su quimioterapia, cuánto tiempo pueden durar, y cuándo debe buscar atención médica para ellos.
¿Qué es lo que causa los efectos colaterales?
Debido a que las células cancerígenas crecen y se dividen rápidamente, las medicinas anticancerígenas están hechas para matar a las células a la misma velocidad con la que éstas crecen. Pero algunas células normales y sanas también se multiplican rápidamente y la quimioterapia puede afectarlas. Cuando lo hace, es cuando los efectos secundarios pueden aparecer. Las células normales que crecen rápido y que son las más propensas a ser afectadas son las células sanguíneas que se forman en la médula ósea, en el tracto digestivo, en el sistema reproductivo y en los folículos capilares. Las drogas anticancerígenas también pueden dañar las células del corazónl los riñones, la vejiga, los pulmones y el sistema nervioso. Los efectos colaterales más comunes de la quimioterapia incluyen la náusea y el vómito, la pérdida del cabello y la fatiga.
¿Cuánto tiempo duran los efectos colaterales?
La mayoría de las células normales se recupera rápidamente cuando se termina la quimioterapia, así que los efectos colaterales desaparecen gradualmente después de que termina el tratamiento y las células sanas tienen oportunidad de crecer normalmente. El tiempo que toma el recuperarse de algunos efectos colaterales y volver a obtener energía varía de persona a persona. Qué tan pronto se sienta usted mejor depende de muchos factores, incluyendo su salud en general y los tipos de medicinas que ha estado tomando.
Mientras que muchos efectos colaterales desaparecen con bastante rapidez, algunos pueden tomar meses o años en desaparecer por completo. En algunas ocasiones estos pueden durar toda la vida, como cuando la quimioterapia causa daño permanente al corazón los pulmones, los riñones o los órganos reproductivos. Algunos tipos de quimioterapia pueden causar ocasionalmente efectos retardados, tales como un segundo cáncer que puede aparecer muchos años después.
Sin embargo, es importante saber y recordar que muchas personas no tienen problemas a largo plazo debido a la quimioterapia y que los médicos están haciendo grandes progresos para prevenir algunos de los efectos colaterales más serios de la misma. Por ejemplo, están usando muchas medicinas y técnicas nuevas que incrementan los efectos poderosos de la quimioterapia en las células cancerosas mientras que disminuyen sus efectos dañinos en las células sanas del cuerpo.
Los efectos colaterales de la quimioterapia pueden ser desagradables, pero deben medirse contra la habilidad del tratamiento para destruir el cáncer. La gente que recibe quimioterapia algunas veces se descorazona por lo prolongado del tratamiento y / o por los efectos colaterales que tiene. Si eso le sucede a usted, hable con su doctor; puede ser que su medicamento o la frecuencia con que lo recibe pueda cambiarse, o tal vez su médico pueda sugerirle formas para reducir los efectos colaterales o hacerlos más fáciles de sobrellevar. Recuerde que su doctor no le pedirá que continúe los tratamientos a menos que los beneficios esperados sobrepasen cualquier problema que pueda usted tener.
Náusea y vómito
La quimioterapia puede causar náuseas y vómitos afectando el estómago, el área del cerebro que controla el vómito o ambos. Algunas personas que tienen este efecto colateral se sienten ligeramente nauseabundos todo el tiempo. Otros sienten severas náuseas durante un tiempo limitado después del tratamiento. Sus síntomas pueden empezar inmediatamente después de un tratamiento, entre 8 y 12 horas después. Se pueden sentir mareados durante algunas horas o durante 12 a 24 horas. Algunos incluso empiezan a sentirse nauseabundos o a vomitar antes de que empiece su tratamiento. A esto se le llama náusea anticipatoria. Asegúrese de decirle a su médico o enfermera si tiene muchas náuseas y si ha vomitado durante más de un día o si su náusea es tan intensa que no puede ni siquiera retener líquidos.
La náusea y los vómitos a menudo pueden ser controlados o por lo menos disminuidos. Si experimenta este efecto secundario, su médico puede escoger entre una amplia gama de un número cada vez más creciente de medicamentos que ayudan a detener la náusea y el vómito. Distintas medicinas actúan para distintos tipos de personas y puede ser necesario usar más de una medicina para tener alivio. No desista, continúe trabajando con su médico y enfermera para encontrar el medicamento (s) que le proporcione mayores beneficios.
Alimentación y otras recomendaciones
- Evite grandes comidas para que su estómago no se sienta demasiado lleno. Coma comidas pequeñas durante todo el día.
- Beba líquidos por lo menos una hora antes o después de la comida, en lugar de con las comidas.
- Coma y beba lentamente.
- No consuma alimentos dulces, fritos o grasosos.
- Coma alimentos fríos o a temperatura ambiente para que no le molesten los olores fuertes.
- Mastique bien sus alimentos para una más fácil digestión.
- Si la náusea es un problema en la mañana, trate de comer alimentos secos como cereal, pan tostado, o galletas antes de levantarse. (No trate de hacer esto si tiene lastimada la boca o la garganta o si tiene problemas por falta de saliva).
- Beba jugos de frutas, frescos y transparentes, sin azúcar, como de manzana o de uva o sodas de colores claros, como el ginger ale, que haya perdido su efervescencia.
- Chupe cubos de hielo, mentas, o dulces acidulados (ojo: no use estos dulces ácidos si tiene lastimada la boca o la garganta).
- Trate de evitar olores que lo molesten, tales como el olor de las comidas, el cigarro o perfumes.
- Prepare y congele alimentos con anticipación para varios días si no tiene ganas de cocinar.
- Descanse en una silla después de comer pero no se acueste por lo menos hasta dos horas después.
- Use ropa suelta.
- Respire profunda y lentamente cuando sienta náuseas.
- Distráigase platicando con sus amistades o miembros de la familia, escuchando música o viendo una película o programa de TV.
- Use técnicas de relajación para ayudar a prevenir las náuseas anticipatorias.
- Evite comer por lo menos unas cuantas horas antes del tratamiento si la náusea generalmente ocurre durante la quimioterapia.
Pérdida del cabello
La pérdida del cabello es un efecto colateral común de la quimioterapia pero no siempre sucede. Su médico puede decirle si la pérdida de cabello ocurrirá con la medicina(s) que está tomando. El cabello puede volverse más delgado o puede caerse por completo. El cabello generalmente crece de nuevo después de que se termina el tratamiento. Algunas personas empiezan a recuperar su cabello estando aún en tratamiento.
La pérdida de cabello puede ocurrir en todas partes del cuerpo, no sólo en la cabeza. El vello facial, el de los brazos y las piernas, el de las axilas y el vello púbico pueden verse afectados también.
La pérdida de cabello generalmente no sucede inmediatamente, a menudo inicia después de algunos tratamientos. En este momento, el cabello puede caerse gradualmente o en mechones. Se rompe en la piel o cerca de ella y el cuero cabelludo puede hacerse blando. El resto del cabello que quede puede volverse opaco y seco.
Para cuidar su cuero cabelludo y su cabello durante quimioterapia:
- Use shampoos suaves.
- Use cepillos suaves.
- Use temperatura baja cuando use la secadora.
- No use tenazas para peinarse.
- No se tiña ni se haga permanente.
- Use el cabello corto, para que luzca más grueso y abundante.
Algunas personas que pierden todo o casi todo su cabello escogen usar turbantes, mascadas, gorras, o pelucas. Otros dejan su cabeza al descubierto. Otros hacen una y otra cosa, dependiendo de si están en público o en casa con amigos y miembros de la familia. No existen elecciones "correctas" o "equivocadas". Haga lo que a usted le parezca más cómodo y le haga sentirse mejor.
He aquí algunos consejos si Ud. escoge cubrirse la cabeza:
- Obtenga su peluca antes de que pierda mucho cabello. De esa manera podrá combinar con su color natural y con su actual peinado si así lo desea.
- Considere el pedir prestado una peluca en lugar de comprarla.
- El perder cabello de su cabeza, rostro, o cuerpo puede ser difícil de aceptar. Es común y normal sentirse enojado o deprimido por esta pérdida; el hablar acerca de sus sentimientos puede ayudar, sobre todo recuerde que el cabello perdido durante la quimioterapia puede crecer nuevamente, aún más grueso que antes.
Fatiga / Anemia
La quimioterapia puede reducir la habilidad de la médula ósea para producir los globulos rojos, los cuales contienen hemoglobina que lleva oxígeno a todas las partes de su cuerpo. Cuando hay muy poca hemoglobina los tejidos del cuerpo no obtienen suficiente oxígeno para hacer su trabajo. Esta condición se llama anemia.
La anemia nos puede hacer sentir muy débiles y cansados. Otros síntomas de la anemia incluyen mareo, escalofríos o dificultad al respirar. Asegúrese de reportar cualquiera de estos síntomas a su médico.
Su doctor checará con frecuencia la cantidad de hemoglobina durante su tratamiento.
He aquí algo que puede hacer para ayudarse a sentirse mejor si es que llega a tener anemia:
- Descanse bastante. Duerma más durante la noche y, si puede, tome siestas durante el día.
- Limite sus actividades. Haga sólo lo que es más importante para usted.
- No tema recibir ayuda cuando lo necesite. Pídale a su familia y amigos que lo ayuden con el cuidado de los niños, las compras, el trabajo de la casa o manejar.
- Coma bien y tenga cuidado de incluir bastante hierro en sus alimentos. Agregue a su dieta más verduras de hojas verdes y carnes rojas, especialmente hígado.
- Cuando esté sentado o acostado, levántese lentamente. Esto le ayudará a no sentirse mareado.
Infección
La quimioterapia lo puede hacer propenso a las infecciones. Esto sucede porque la mayoría de las medicinas anticancerígenas afectan la médula ósea, disminuyendo su habilidad para producir gló bulos blancos (las células que combaten las infecciones). Casi cualquier parte de su cuerpo puede contraer una infección incluyendo su boca, piel, pulmones, tracto urinario, reproductivo y el recto.
Su médico checará su cuenta de células sanguíneas mientras que esté recibiendo quimioterapia. Si su cuenta de glóbulos blancos cae demasiado, su médico podrá posponer su propio tratamiento o darle una dosis más baja de medicinas por un tiempo.
Cuando su cuenta de glóbulos blancos es más baja que lo normal, es muy importante tratar de prevenir infecciones llevando a cabo los siguientes pasos:
- Lávese las manos a menudo durante el día Cuide de lavárselas muy bien antes de comer y antes y después de ir al baño.
- Lave muy bien las verduras y las frutas.
- Evite comer hojas crudas (espinacas, lechuga, etc.).
- Limpie su área rectal cuidadosamente después de defecar. Pídale consejo a su médico o enfermera si el área se le irrita o si tiene hemorroides.
- Aléjese de personas que tengan enfermedades de las que Ud. se pueda contagiar, tales como el resfrío, la varicela, o sarampiónn También trate de evitar las multitudes.
- No corte ni rasque las cutículas de sus uñas. Use crema para cutícula y removedor en lugar de eso.
- Tenga mucho cuidado de no cortarse cuando use tijeras, agujas o cuchillos.
- Use un rasurador eléctrico en lugar de la navaja para prevenir cortes en su piel.
- Use un cepillo de dientes suave que no lastime sus encías.
- No se exprima los granos.
- Tome un baño tibio (no caliente) de tina o ducha o báñese con la esponja diariamente. No se talle la piel,sólo dese unos ligeros golpecitos.
- Use loción o aceite para suavizar y curar su piel si se pone muy seca o arrugada.
- Limpie las cortadas y rasguños inmediatamente con agua tibia, jabón y antiséptico.
- Use guantes protectores cuando esté trabajando en el jardín o limpiando a sus animales.
- No reciba ninguna vacuna sin checar primero con su doctor.
Aun cuando Ud. tenga cuidado excesivo, puede llegar a tener una infección. Esté alerta a los signos que pudiera tener de una infección y cheque su cuerpo regularmente teniendo especial atención con sus ojos, nariz, boca, áreas genitales y recto. Los síntomas de infección incluyen:
- Fiebre (temperatura de 38 C o más).
- Escalofríos.
- Sudor.
- Diarrea (esto también puede ser un efecto colateral de la quimioterapia).
- Una sensación de ardor al orinar.
- Tos severa o garganta lastimada.
- Flujo o picazón vaginal.
- Color rojo o hinchazón especialmente alrededor de alguna herida, raspadura, grano o ampolla.
Informe inmediatamente a su médico cualquier signo de infección . Si tiene fiebre, no use aspirina ni ninguna otra medicina para bajársela sin antes haber consultado con su médico.
Problemas de coagulación sanguínea
Las medicinas anticancerígenas pueden afectar la habilidad de la médula ósea para producir plaquetas, que son las células sanguíneas que ayudan a detener la hemorragia, haciendo que su sangre no coagule. Si su sangre no tiene suficientes plaquetas puede desangrarse o sufrir hematomas mas fácilmente que lo usual, aún con heridas menores.
Asegúrese de decirle a su médico si tiene hematomas inesperados o pequeñas manchas rojas bajo la piel, orina rojiza o rosada, o si obra de color negro o sanguinolento. También reporte cualquier sangrado de sus encías o nariz. Su médico checará a menudo la cuenta de plaquetas mientras que está recibiendo quimioterapia. Si la cuenta de plaquetas desciende demasiado, el médico podrá administrarle una transfusión para elevarla.
Aquí tenemos algunas formas de evitar problemas si su cuenta de plaquetas es baja:
- No tome ninguna medicina sin primero haber consultado con su médico o con la enfermera. Esto incluye aspirina o calmantes que no contienen aspirina.
- No beba bebidas alcohólicas de ningún tipo a menos que su médico diga que si lo puede hacer.
- Use un cepillo de dientes muy suave para limpiar sus dientes.
- Suénese la nariz suavemente, jamás use sus dedos.
- Tenga cuidado cuando esté usando cuchillos o herramientas.
- Tenga cuidado de no quemarse cuando esté planchando o cocinando. Use un guante especial cuando vaya a meter o sacar algo del horno.
- Evite el deporte de contacto y otras actividades donde pudiera resultar lesionado.
- Evite los baños de vapor.
- Use guantes gruesos si está trabajando en el jardín o con plantas que tengan espinas.
- Use guantes si está en contacto con algún producto de limpieza.
Problemas con la boca, las encías y la garganta
La medicina anticancerígena puede causar lesiones en la boca y la garganta. También puede hacer que estos tejidos se sequen e irriten o sangren. Además de ser doloroso, las heridas en la boca pueden infectarse con muchos gérmenes que viven ahí. Debido a que las infecciones pueden ser algo difícil de combatir durante la quimioterapia y pueden llevar a serios problemas, es importante que tenga todas las precauciones para prevenirlas.
A continuación le damos algunas sugerencias para mantener su boca, encías y garganta saludables:
- Si es posible, consulte con su dentista antes de recibir la quimioterapia para que le limpie los dientes y le cure cualquier problema que tenga como caries, abscesos, enfermedades de las encías o cualquier problema con su dentadura postiza. Pregúntele a su médico la mejor manera de cepillar y limpiar con la seda dental sus dientes durante la quimioterapia. La quimioterapia lo puede hacer más propenso a tener caries, así que su dentista podrá sugerir que use diariamente un enjuague con fluoruro o gel para prevenir que se piquen sus piezas dentales.
- Cepíllese los dientes después de cada comida. Use un cepillo suave y cepíllese con delicadeza, ya que al cepillarse demasiado fuerte puede lastimar los tejidos suaves de la boca. Si sus encías están demasiado sensibles aun para un cepillo suave, use un pedazo de algodón o gasa. Use una pasta de dientes que no sea abrasiva o una pasta de carbonato con agua.
- Enjuague su cepillo muy bien después de cada aseo dental y guárdelo en un lugar seco.
- Pregúntele a su doctor o enfermera acerca de enjuagues bucales que sean suaves y que Ud. pueda usar.
- Si desarrolla lesiones en su boca, asegúrese de ponerse en contacto con su médico o enfermera porque podrá necesitar tratamiento médico en sus llagas.
Si éstas son dolorosas o no le permiten comer, también puede tratar las siguientes ideas:
- Pregúntele a su médico si puede aplicarse Melox o leche de magnesia en sus llagas con una gasa. El médico también podrá prescribirle una medicina para aliviar su dolor.
- Coma alimentos fríos o a temperatura ambiente. Los alimentos calientes o tibios pueden irritar una boca y garganta sensibles.
- Escoja alimentos suaves como el helado, las malteadas, comida para bebé frutas suaves tales como los plátanos y la salsa de manzana, puré de papas, cereales cocidos, huevos tibios o revueltos, queso cottage, macarrones con queso, yogurth, budines y gelatina. También puede licuar los alimentos cocidos, para que se los pueda comer.
- Evite alimentos irritantes y ácidos como tomates, frutas cítricas y jugos de fruta (naranja, toronja y limón, los alimentos muy condimentados o salados y comidas secas o rasposas como verduras crudas, granola, tostadas y chicharrón seco.
Si le molesta la sequedad de la boca o se le hace difícil comer, trate estos consejos:
- Pregúntele a su médico si puede usar un producto de saliva artificial para humedecer su boca.
- Beba líquidos en abundancia.
- Chupe hielos. También puede masticar chicle o chupar caramelos sin azúcar.
- Humedezca las comidas secas con mantequilla, margarina, salsas o caldo.
- Remoje los alimentos secos y crujientes en líquidos suaves.
- Coma alimentos suaves y hechos puré como los que arriba se mencionan.
- Use algún producto humectante para los labios si es que éstos se le secan.
Diarrea
Cuando la quimioterapia afecta las células que cubren el intestino, el resultado puede ser diarrea o estómago suelto. Si Ud. tiene diarrea que continúa por más de 24 horas, o si ha tenido dolor o cólicos junto con la diarrea, llame a su médico. En casos severos, el doctor puede prescribir una medicina antidiarreica.
También puede tratar estas ideas para ayudarlo a controlar la diarrea:
- Coma pequeñas cantidades de alimento pero coma más a menudo.
Evite alimentos con mucha fibra, que le pueden dar diarrea o cólicos. Los alimentos altos en fibras incluyen panes integrales, cereales, verduras crudas, frijoles, nueces, semillas, palomas de maíz y verdura fresca y seca. En lugar de eso coma alimentos bajos en fibras como son: arroz blanco o tallarines, cereales cremosos, plátanos maduros, fruta enlatada o cocida sin la piel, queso cottage, yogurth, huevos, papas al horno o en puré sin cáscara, verduras molidas, pollo o pavo sin piel y pescado.
- Evite el café té alcohol y dulces. No coma alimentos fritos, grasosos o muy condimentados. Todos son irritantes y pueden causar diarrea y cólicos.
- A menos que su médico le haya dicho lo contrario, coma alimentos con alto contenido de potasio porque la diarrea puede causarle la perdida de este importante mineral. Los plátanos, naranjas, papas y los néctares de durazno y chabacano son buenas fuentes de potasio.
- Beba abundantes líquidos para reemplazar aquellos que ha perdido durante la diarrea. Son mejores los líquidos suaves y transparentes como el jugo de manzana, agua, té ralo, consomé o ginger ale. Bébalos lentamente y asegúrese de que estén a temperatura ambiente. Deje que los líquidos carbonatados pierdan su efervescencia antes de beberlos.
- Si su diarrea es acentuada, pregúntele a su médico si debe tratar una dieta líquida para dejar descansar a sus intestinos. A medida que se sienta mejor, puede gradualmente añadir alimentos con bajo contenido en fibras que se listan arriba. Una dieta de líquidos claros no provee todos los nutrientes que necesita, así que no siga una dieta de éstas durante más de 3 ó más días.
- Evite la leche y los productos lácteos porque empeoran su diarrea.
Constirpación (estreñimiento)
Algunas personas que reciben quimioterapia se constipan debido a las medicinas que están tomando. Algunas otras se pueden constipar porque están menos activas o menos nutridas que usualmente. Dígale a su doctor si no ha defecado por más de un día o dos. Quizá necesite tomar un laxante o algo que le afloje las deposiciones o usar un enema, pero NO USE ninguno de estos remedios a menos que lo haya checado con su médico.
También puede poner en práctica las siguientes sugerencias para disminuir su estreñimiento:
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Beba abundantes líquidos para ayudar a aflojar el estómago. Los líquidos tibios o calientes funcionan especialmente bien.
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Coma en abundancia alimentos altos en fibra . Los alimentos altos en fibra incluyen salvado, panes integrales, cereales, verduras crudas o cocidas, frutas frescas y secas, nueces y palomas de maíz.
- Haga ejercicio. El simple salir a caminar puede ayudar, así como también un programa de ejercicios más estructurado. Asegúrese de checar con su médico antes de hacer más actividad.
Efectos en los nervios y los músculos
Su sistema nervioso también se afecta al igual que cualquiera de los demás órganos o tejidos. Así que no es sorprendente que cuando la quimioterapia afecta las células del sistema nervioso como a veces sucede con las medicinas se desencadene una amplia gama de efectos colaterales. Por ejemplo, algunas medicinas pueden causar neuropatía periférica, una condición que le puede hacer sentir piquetes, ardor, debilidad, pérdida de la sensibilidad en las manos y en los pies. Otros síntomas relacionados con los nervios incluyen la pérdida de equilibrio, torpeza, dificultad en recoger algún objeto, problemas al caminar, dolor de mandíbula, pérdida del oído, dolor de estómago y constipación. Además de afectar los nervios, ciertas medicinas anticancerígenas también afectan los músculos y los hacen débiles, cansados o suaves.
En algunos casos, los síntomas de los nervios y músculos -aunque molestos- pueden no ser serios; en otros casos pueden indicar serios problemas que necesiten atención médica. Asegúrese de reportar cualquiera de estos síntomas a su médico.
La precaución y el sentido común pueden ayudarlo a tratar los problemas de los nervios y los músculos. Por ejemplo, si se le adormecen los dedos, tenga mucho cuidado cuando vaya a tomar objetos que son filosos, calientes o que presenten algún peligro. Si su sentido del equilibrio o la fortaleza en sus músculos está afectada, evite caídas moviéndose cuidadosamente, usando pasamanos cuando suba o baje escaleras y usando tapetes de hule en la tina o regadera. No use zapatos resbaladizos.
Efectos sobre la piel y las uñas
Usted puede tener problemas menores en la piel mientras que está recibiendo quimioterapia. Los posibles efectos colaterales incluyen comezón acné que la piel se ponga rojiza, se pele o se seque. Sus uñas pueden volverse quebradizas o débiles y desarrollar líneas verticales o bandas.
Usted será capaz de cuidarse de la mayoría de estos problemas. Si tiene acné trate de mantener su cara limpia y seca y use cremas medicadas y jabones que se venden sin receta. Para la picazón aplique almidón de maíz como usaría cualquier talco. Para ayudar a evitar la sequedad tome regaderazos rápidos o baños de esponja más que baños largos y calientes.
Aplique crema y loción mientras que su piel aún esté húmeda y evite perfumes, colonias o lociones que contengan alcohol después de afeitarse.
Usted puede fortalecer sus uñas con los remedios que venden para este propósito, pero esté alerta a cualquier signo de empeoramiento debido a que estos productos pueden irritar a algunas personas. Proteja sus uñas usando guantes cuando lave los trastes, cuando arregle el jardín o cuando haga cualquier otro trabajo en casa. Pida más consejos a su médico si estos problemas de la piel y de las uñas no responden a sus esfuerzos.
Algunos medicamentos anticancerígenos, cuando se administran intravenosamente, pueden producir obscurecimiento de la piel a lo largo de la vena. Algunas personas usan maquillaje para cubrir el área pero esto puede ser difícil y tomar mucho tiempo si son muchas las venas afectadas, lo que a veces sucede. Las áreas obscurecidas generalmente desaparecerán solas, pocos meses después que termine el tratamiento.
La exposición al sol puede incrementar los efectos que algunos medicamentos anticancerígenos tienen sobre su piel. Cheque con su médico o enfermera acerca de usar una loción con filtro solar con factor 15 de protección para protegerse de los efectos del sol. Quizá puedan sugerirle que evite estar directamente a la luz del sol o que use un producto tal como óxido de zinc, que bloquea completamente los rayos del sol.
Algunas personas que han tenido terapia de radiación desarrollan recuerdo de radiación es decir, durante su quimioterapia, poco tiempo después de administrado el tratamiento, la piel en el área que se trató con radiación se pone roja, o con una sombra clara o muy brillante y puede picar o arder. Esta reacción puede durar horas o hasta días. Puede aliviar la comezón y el ardor poniendo compresas frescas y húmedas sobre el área afectada. Las reacciones del recuerdo de radiación deben reportarse a su médico o enfermera.
Muchos problemas de la piel no son serios pero algunos demandan atención inmediata. Por ejemplo, algunas medicinas que se administran intravenosamente pueden causar daño serio y permanente al tejido si salen de la vena. Dígale a su médico o enfermera inmediatamente si siente ardor o dolor cuando esté recibiendo medicina IV. Estos síntomas no siempre significan que hay un problema pero siempre se deben checar enseguida. También debe comunicar de inmediato a su médico o enfermera si ha desarrollado una repentina y severa picazón si su piel se abre o hay salpullido pruriginoso, o si usted tiene respiración silbante o cualquier otro problema de respiración.
Estos síntomas puede querer decir que está desarrollando una reacción alérgica que puede necesitar tratarse de inmediato.
Efectos en los riñones y la vejiga
Algunas medicinas anticancerígenas pueden irritar la vejiga o causar daño temporal o permanente a los riñones. Tenga cuidado de preguntar a su doctor si sus medicinas están entre aquellas que tienen este efecto y notifíquele si tiene cualquier síntoma que pudiera indicar un problema. Lo que usted debe observar incluye lo siguiente:
- Dolor o sensación de ardor al orinar
- Orina frecuente
- Una sensación de que debe de orinar en seguida (urgencia)
- Orina rojiza o sanguinolenta
- Fiebre
- Escalofríos
En general, es una buena idea beber bastantes líquidos para que haya un buen flujo de orina y ayudar a prevenir problemas, esto es especialmente importante si sus medicinas están entre aquellas que afectan a los riñones y a la vejiga. El agua, jugo, café té, sopas, refrescos, caldo, helados y gelatina se consideran líquidos. Su médico le hará saber si debe incrementar su ingestión.
También debe saber que algunas medicinas anticancerígenas causan que la orina cambie de color (naranja, rojo o amarillo) o que huela fuerte a medicina. El color y el olor del semen puede afectarse también. Cheque con su médico para ver si las medicinas que está tomando tienen este efecto.
Síndrome del resfrío
Algunas personas reportan sentirse resfriadas pocas horas después y hasta algunos días después de su quimioterapia. Los síntomas del resfrío dolor de los músculos, dolor de cabeza, cansancio, náusea, algo de fiebre, escalofríos y poco apetito pueden durar de 1 a 3 días. Estos síntomas también pueden ser causados por una infección o por el cáncer mismo, así que es importante checar con su médico en caso de presentarlos.s
Retención de líquidos
Su cuerpo puede retener líquidos cuando está recibiendo quimioterapia. Esto se puede deber a los cambios hormonales de su terapia, al efecto de la medicina misma o a su cáncer. Cheque con su médico o enfermera si nota hinchazón en su cara, manos, pies o abdomen. Quizá necesite evitar la sal de mesa y los alimentos con alto contenido de sodio. Si el problema es grave, su médico puede prescribirle medicina para ayudar a su cuerpo a eliminar el exceso de líquidos.
Efectos sexuales, físicos y psicológicos
La quimioterapia puede -pero no siempre lo hace- afectar los órganos sexuales y el funcionamiento tanto en hombres como en mujeres. Los efectos colaterales que pueden ocurrir dependen de las medicinas que se usen y de la edad de la persona, así como de su estado general de salud.
Hombres
La quimioterapia puede disminuir el número de espermatozoides, reducir su habilidad de moverse o causar otras anormalidades. Estos cambios pueden resultar en infertilidad, que puede ser temporal o permanente. La infertilidad disminuye la posibilidad del hombre de ser padre pero no afecta su habilidad para tener relaciones sexuales.
Debido a la esterilidad permanente que pueda ocasionar, es importante discutir este asunto con su médico antes de empezar la quimioterapia. Si lo desea, puede considerar el banco de esperma, un procedimiento que congela el esperma para uso futuro.
Los hombres que reciben quimioterapia deben usar un medio efectivo de control de la natalidad con sus parejas durante el tratamiento debido a los dañinos efectos de las medicinas en los cromosomas. Pregunte a su médico cuándo puede dejar de usar los métodos anticonceptivos.
Mujeres
Las medicinas anticancerígenas pueden dañar los ovarios y reducir la cantidad de hormonas que producen. Como resultado, algunas mujeres encuentran que sus menstruaciones se hacen irregulares o que se detienen por completo mientras están recibiendo quimioterapia.
El daño a los ovarios puede resultar en infertilidad, es decir, imposibilidad de embarazarse. En algunos casos, la infertilidad es una condición temporal, en otros casos puede ser permanente. La presentación de infertilidad y su duración depende de muchos factores, incluyendo el tipo de medicina, la dosis, y la edad de la mujer.
Aunque el embarazo pueda ser posible durante la quimioterapia, no es aconsejable debido a que algunas medicinas anticancerígenas pueden causar defectos de nacimiento. La mujeres en edad de procrear desde la adolescencia hasta el final de la menopausia deben usar anticonceptivos durante todo su tratamiento.
Si una mujer está embarazada cuando se le descubre el cáncer, es posible retrasar la quimioterapia hasta que nazca el bebé. Para una mujer que necesite recibir el tratamiento más rápido, el médico puede sugerir la quimioterapia después de la décimo segunda semana de embarazo, cuando el feto haya pasado la etapa de mayor riesgo. En algunos casos muy raros, se debe considerar la interrupción del embarazo.
Los efectos hormonales de la quimioterapia también pueden causar síntomas como los de la menopausia tales como bochornos, comezón ardor o sequedad de los tejidos vaginales. Estos cambios de los tejidos pueden causar incomodidad al tener relaciones sexuales pero los síntomas pueden a menudo ser aliviados usando un lubricante vaginal basado en agua.
Los cambios de la vagina también pueden hacer que una mujer esté propensa a tener infecciones vaginales. Para ayudar a prevenir la infección evite lubricantes basados en aceite como la vaselina, use ropa interior de algodón y panti medias con cubierta de algodón ventilada y no use ropa apretada. Su doctor también puede prescribirle una crema vaginal o supositorio para reducir las oportunidades de infección. Si se llegara a infectar, debe de tratarse de inmediato.
Sexualidad
Los sentimientos y las actitudes sexuales de la gente varían durante la quimioterapia. Algunas personas encuentran que se sienten más cerca que nunca de sus parejas y tienen un deseo cada vez mayor por tener actividad sexual. Otros experimentan poco o ningún cambio en su deseo sexual y su nivel de energía. Una tercera posibilidad es que el interés sexual decline debido al estrés físico y emocional de tener cáncer y estar recibiendo quimioterapia. Estas tensiones pueden incluir preocupaciones acerca de los cambios en la apariencia, ansiedad por el estado de salud, la familia o las finanzas, o efectos colaterales que incluyen la fatiga y los cambios hormonales. Todo esto puede disminuir el deseo por la actividad sexual.
Las preocupaciones o temores de la pareja también pueden afectar la relación sexual. Algunos pueden pensar que el tener intimidad física puede dañar a la persona que tiene cáncer, otros pueden temer contagiarse de cáncer o ser afectados por las medicinas. Muchos de estos puntos pueden aclararse hablando acerca de los malos entendidos. Tanto usted como su pareja deben sentirse libres para discutir los asuntos sexuales con su médico o enfermera, quienes les podrán dar la información y la seguridad que necesitan.
Usted y su pareja deben tratar de compartir también sus sentimientos el uno con el otro. Si es difícil para ustedes hablar acerca del sexo o del cáncer o ambos, quizá quieran hablar con un profesional (psicólogo, psiquiatra, o terapista sexual) que los pueda ayudar a comunicarse más abiertamente.
Si usted se sentía cómodo y disfrutaba las relaciones sexuales antes de empezar la terapia, hay muchas posibilidades de que aún siga encontrando placer en la intimidad física durante su tratamiento. Podrá descubrir, sin embargo, que la intimidad toma un nuevo carácter y significado. Los abrazos, el tocarse, el tenerse, el acariciarse puede ser tanto o más importante que la misma relación sexual.
Recuerde que lo que era cierto antes que empezara la quimioterapia lo es también ahora: no existe una forma "correcta" de expresar su sexualidad. Depende de usted y de su pareja el determinar juntos lo que es placentero y qué les produce satisfacción a los dos.
Alimentarse bien durante la quimioterapia
Es muy importante nutrirse bien mientras está en tratamiento, ya que esto le permite enfrentar mejor los efectos colaterales y ser capaz de combatir las infecciones más fácilmente. Además su cuerpo podrá reconstruir los tejidos sanos más rápidamente.
Debe escoger una dieta bien balanceada que contenga todos los nutrientes que el cuerpo necesita. Una buena forma de hacerlo es comiendo alimentos de cada uno de los cuatro grupos de alimentos: frutas y verduras; cereales y tubérculos; leguminosas y productos de origen animal; grupo accesorio (azúcares y grasas). Alimentarse bien también significa tener una dieta suficientemente alta en calorías para mantener arriba su peso y más importante aún lo suficientemente elevada en proteínas para poder construir y reparar la piel, el cabello, los músculos y los órganos afectados.
También podrá necesitar beber cantidades extras de líquido para proteger su vejiga y sus riñones durante su tratamiento. (Para mayor información ver Efectos en los Riñones y la vejiga).
¿Qué pasa si no tengo ganas de comer?
Aun cuando usted sepa que es importante comer bien, puede haber días en los que sienta que simplemente no puede comer. Esto puede suceder debido a que los efectos colaterales como la náusea o problemas en la boca y garganta lo hace difícil o doloroso. Si este es el caso, asegúrese de leer las secciones en este folleto acerca de su problema específico. Le dará consejos que pueden ayudarle a comer mejor. También puede perder el apetito si se siente deprimido o cansado.
Cuando el problema es la falta de apetito, trate estos consejos:
- Coma alimentos en pocas cantidades o refrigerados cada vez que quiera. No tiene que comer tres comidas cada día.
- Varíe su dieta y trate nuevos alimentos y recetas.
- Cuando sea posible, de una caminata antes de los alimentos para que sienta más hambre.
- Trate de cambiar su rutina de la hora de comer. Por ejemplo, coma a la luz de la vela o en un lugar distinto.
- Coma con amigos o miembros de la familia. Cuando coma solo, escuche la radio o vea la TV.
¿Puedo ingerir bebidas alcohólicas?
El alcohol en pequeñas proporciones puede ayudarlo a relajarse e incrementar su apetito. Por otro lado, el alcohol puede interactuar con algunas medicinas para reducir su efectividad o empeorar sus efectos colaterales. Por esta razón algunas personas deben beber menos alcohol o evitarlo por completo durante la quimioterapia. Pregunte a su médico si está bien que usted beba cerveza, vino u otras bebidas alcohólicas.
¿Debo tomar complementos de vitaminas o minerales?
No hay una respuesta única para esta pregunta, pero una cosa sí es clara. Ninguna dieta, estrategia o método nutritivo puede curar el cáncer y el tomar complementos vitamínicos o minerales jamás se debe considerar como un substituto de tratamiento médico. Algunas personas podrán beneficiarse tomando una dosis extra de vitaminas y minerales durante sus tratamientos; otras pueden no beneficiarse, o pueden inclusive perjudicarse. Usted no debe tomar ningún complemento sin el conocimiento y consentimiento de su médico.
Platicando con su médico y enfermera
Algunas personas con cáncer quieren saber cada detalle acerca de su condición y de su tratamiento. Otras prefieren sólo una información general. La elección en cuanto a qué tanto quiere usted saber es suya; sin embargo, existen algunas preguntas que toda persona que recibe quimioterapia debe hacer. Estas incluyen:
- ¿Por qué necesito quimioterapia?
- ¿Cuáles son los beneficios de la quimioterapia?
- ¿Cuáles son los riesgos de la quimioterapia?
- ¿Qué medicina o medicinas voy a estar tomando?
- ¿Cómo se me administrarán las medicinas?
- ¿Dónde recibiré mis tratamientos?
- ¿Cuánto durará mi tratamiento?
- ¿Cuáles son los posibles efectos colaterales?
- ¿Existen algunos efectos colaterales que debo de reportar de inmediato?
- ¿Existe algún otro método posible de tratamiento para mi tipo de cáncer?
Esto es sólo un comienzo. Siempre se debe sentir libre de hacer las preguntas que quiera a su médico y a su enfermera. Si no entiende sus respuestas, siga preguntando hasta que entienda. Recuerde, cuando se trata de cáncer y de su tratamiento no existe una pregunta tonta. Para asegurarse de que va a recibir todas las respuestas que quiere, resultará útil que haga una lista de preguntas antes de asistir a su cita. Algunas personas inclusive llevan una lista al corriente y anotan cada nueva pregunta que se les ocurre.
Para ayudarse a recordar las respuestas de su médico, quizá encuentre conveniente tomar notas durante su cita. No tenga vergüenza de pedirle a su médico que hable más despacio para que le dé tiempo a escribir. También puede preguntarle si puede usar una grabadora durante su visita. En esa forma, usted podrá revisar su conversación más tarde y tantas veces como lo desee. A algunos médicos les gusta esta idea y a otros no, así que tenga cuidado de comentarlo con el suyo antes de hacerlo. Otra manera de ayudarse a recordar es llevar a algún amigo o miembro de la familia para que esté presente mientras que usted habla con su médico. Esta persona lo puede ayudar a comprender lo que su médico le dice durante la visita y más tarde lo puede ayudar a refrescar su memoria.
Sus emociones y la quimioterapia
La quimioterapia puede traer grandes cambios a la vida de una persona. Puede afectar la salud en general, amenazar el sentido de bienestar, interrumpir los itinerarios diarios y dificultar las relaciones personales. Es por ello que mucha gente se siente temerosa, ansiosa, enojada o deprimida en algún momento durante su quimioterapia.
Estas emociones son perfectamente normales y comprensibles, pero poco convenientes. Afortunadamente, existen formas de poder enfrentarse con estos "efectos colaterales" emotivos, tal como existen maneras de hacerle frente a los efectos colaterales físicos de la quimioterapia.
¿Cómo puedo obtener el apoyo que necesito?
Existen muchas fuentes de apoyo a las que puede dirigirse. A continuación se mencionan algunas de las más importantes:
Doctores y enfermeras. Si tiene preguntas o preocupaciones acerca de su tratamiento del cáncer, hable con las personas que lo están atendiendo.
Consejeros profesionales. Existen muchos tipos de consejeros que lo pueden ayudar a expresar, comprender y enfrentar las emociones que el tratamiento del cáncer le puede causar. Dependiendo de sus preferencias y necesidades, quizá podría querer hablar con un psiquiatra, un psicólogo, un trabajador social, un terapista sexual, o con algún miembro del clero.
Amigos y miembros de la familia. Hablar con sus amigos o familiares puede ayudarlo a sentirse mucho mejor. A menudo le podrán reconfortar y dar seguridad de una forma que nadie más lo podrá hacer. Pero recuerde que usted debe dar el primer paso, acercándose a ellos para compartir lo que siente.
Muchas personas no entienden el cáncer y tal vez se puedan alejar de usted porque tienen miedo de su enfermedad. A otros les puede preocupar decir "algo equivocado" y llegar a lastimarlo.
Usted puede ayudar a despejar estos temores siendo abierto al hablar con los demás acerca de su enfermedad, su tratamiento, sus necesidades y sentimientos. Aun podrá corregir las ideas equivocadas con relación al cáncer. También puede hacerle saber a la gente que no hay algo que sea correcto de decir, en tanto que el cariño de parte de ellos sea sincero. Una vez que las personas saben que pueden hablar con usted honestamente, pueden estar más deseosos y capaces de abrirse y prestarle su apoyo.
Grupos de apoyo. Los grupos de apoyo están hechos para gente que está atravesando por el mismo tipo de experiencias que usted. Muchas personas con cáncer encuentran que pueden compartir pensamientos y sentimientos con miembros del grupo y que no se sentirían cómodos compartiendo esto con ninguna otra persona. Los grupos de apoyo también pueden servir como una importante fuente de información práctica acerca de lo que es vivir con cáncer.
El apoyo también se puede encontrar en programas de uno a uno en donde lo ponen a usted en contacto con otra persona muy similar a usted en términos de edad, sexo y tipo de cáncer. En algunos programas, esta persona viene a visitarlo. En otros programas se establece una línea telefónica permanentemente abierta que lo pone en contacto con alguien con quien usted puede hablar por teléfono.
Las fuentes de información acerca de los programas de apoyo incluyen el departamento de Trabajo Social de su hospital.
¿Cómo puedo hacer para que mi vida diaria sea más fácil?
A continuación le damos algunos consejos para que Ud. se ayude mientras está recibiendo quimioterapia:
Trate de tener presentes las metas de su tratamiento. Esto le ayudará a mantener una actitud positiva cuando las cosas se pongan difíciles.
Recuerde que es importante comer bien. Su cuerpo necesita alimento para reconstruir los tejidos y recobrar fortaleza.
Aprenda tanto como quiera saber acerca de su enfermedad y tratamiento. Esto puede disminuir su temor a lo desconocido e incrementar su sentimiento de control.
Escriba un diario mientras que está en tratamiento. Una anotación de sus actividades y pensamientos puede ayudarlo a comprender los sentimientos que Ud. va teniendo a medida que va avanzando en el tratamiento y resalta las preguntas que necesite hacer a su médico o enfermera. También puede usar un diario para registrar las medidas que ha tomado para enfrentar los efectos colaterales y qué tan bien le han funcionado. De esa manera, Ud. sabrá qué métodos funcionan mejor para usted en el caso de que se le vuelvan a presentar los mismos efectos colaterales.
Establezca metas realistas y no sea demasiado exigente consigo mismo. Puede que no tenga la misma energía que siempre así que trate de descansar lo más posible, deje las cosas triviales de lado y sólo haga aquello que es lo más importante para usted.
Trate de adquirir nuevos pasatiempos y aprenda cosas nuevas. Si puede haga ejercicio; el ejercitar su cuerpo lo puede hacer sentirse mejor, le ayudará a eliminar la tensión o ira y puede mejorar su apetito. Pregúntele a su médico o enfermera acerca de un programa de ejercicios que no le implique riesgos y que sea práctico.
¿Cómo puedo aliviar la tensión?
Usted puede usar varios métodos para poder hacerle frente a la tensión del cáncer y de su tratamiento. Las técnicas descritas aquí pueden ayudarle a relajarse y a aliviar la náusea y vómito que llegara a sentir antes del tratamiento. Trate algunos de estos métodos para encontrar uno (o varios) que funcionen mejor con usted. Si tiene problemas de pulmón cheque con su médico antes de tratar cualquier método que involucre la respiración profunda.
Tensión y relajación muscular. Acuéstese en un lugar tranquilo. Respire lenta y profundamente. A medida que inhale, tense un músculo en particular o grupo de músculos. Por ejemplo, puede apretar sus ojos, su ceño, apretar sus dientes, los puños o sus brazos o piernas. Sostenga el aliento y mantenga sus músculos tensos por un segundo o dos. Después exhale, relaje la tensión y deje que su cuerpo se relaje completamente. Repita el proceso con otro músculo o grupo de músculos.
También puede tratar una variación de este método, llamado "relajación progresiva". Empiece con los dedos de un pie y trabajando hacia arriba, progresivamente vaya tensando y relajando todos los músculos de una pierna; después haga lo mismo con la otra pierna; después tensione y relaje el resto de los grupos musculares en su cuerpo, incluyendo aquellos en su cuero cabelludo. Recuerde sostener el aliento mientras está tensionando sus músculos y exhalar cuando relaja la tensión.
Respiración rítmica. Tome una posición cómoda y relaje todos sus músculos. Si mantiene los ojos abiertos, enfóquelos en un objeto distante. Si los tiene cerrados, imagine una escena pacífica o simplemente aquiete su mente y enfóquela en su respiración.
Inhale y exhale lenta y cómodamente a través de su nariz. Si usted gusta, puede mantener un ritmo constante diciéndose a sí mismo: "adentro, uno, dos; afuera, uno, dos. Siéntase relajado y suéltese cada vez que exhale.
Puede hacer esta técnica durante unos cuantos segundos o hasta 10 minutos. Termine su respiración rítmica contando lenta y silenciosamente del uno al tres.
"Biofeedback." Entrenándose en biofeedback, podrá controlar las funciones del cuerpo tales como el ritmo cardíaco, la presión sanguínea y la tensión muscular. Una máquina recibirá la señal cuando su cuerpo muestre signos de tensión y se lo hará saber haciendo un sonido o prendiendo una luz. La máquina también le dará el feedback cuando logre relajar su cuerpo. Finalmente, será capaz de controlar sus respuestas de relajación sin tener que depender del feedback de la máquina. Su médico o enfermera lo pueden referir a alguien que esté entrenado para enseñar "biofeedback".
Crear imágenes. El crear imágenes es una forma de soñar despierto, usando todos los sentidos. Generalmente se hace con los ojos cerrados. Para empezar, respire lentamente y siéntase relajado. Imagine una bola de energía curativa -tal vez una luz blanca- que se forma en algún lugar en su cuerpo.
Cuando pueda "ver" esa bola de energía imagine que a medida que inhala puede soplar la bola a cualquier parte del cuerpo donde siente dolor, tensión o incomodidad como la náusea. Cuando exhale, imagínese que el aire mueve la bola lejos de su cuerpo, llevando con ella cualquier sentimiento de dolor o de incomodidad y desechándolo fuera de su cuerpo. (Tenga cuidado de respirar naturalmente, no sople). Continúe imaginándose la esfera moviéndose hacia usted y lejos de usted cada vez que inhale y exhale.
Para terminar, cuente lentamente hasta tres, respire profundamente, abra sus ojos y dígase a mismo, "me siento alerta y relajado".
Visualización: La visualización es un método que es similar a la de crear imágenes. Con la visualización Ud. crea una figura interna que representa su lucha en contra del cáncer. Algunas personas que reciben quimioterapia usan imágenes de cohetes que destruyen sus células cancerígenas o a caballeros con armadura luchando contra ellas. Otros crean una imagen de sus glóbulos blancos o de sus medicinas atacando sus células cancerígenas.
Si elige usar cualquiera de los dos métodos anteriores como técnica de relajación por favor asegúrese de leer la advertencia en el siguiente párrafo.
La visualización y el crear imágenes son excelentes formas de aliviar el estrés y de incrementar su sentido de auto control. Sin embargo, es muy importante recordar que jamás podrán tomar el lugar del tratamiento médico que su doctor prescribe para tratar su cáncer.
Distracción Usted se distrae cada vez que una actividad desaparece de su mente las preocupaciones o incomodidades. Trate viendo la TV. , escuchando la radio, leyendo, yendo al cine, o trabajando con sus manos: tejiendo, haciendo rompecabezas, o pintando. Se sorprenderá de ver qué rápidamente pasa el tiempo.
El costo de la quimioterapia
El costo de la quimioterapia varía con el tipo y dosis de las medicinas que se usan, durante cuánto tiempo y qué tan a menudo se administran y si es que las recibe en casa, en una clínica, consultorio o en el hospital. La mayoría de los seguros médicos cubre por lo menos parte del costo de muchos tipos de quimioterapia. Algunas veces, sin embargo, algún tipo de seguro puede no cubrir el uso de ciertas medicinas para ciertos tipos de cáncer, por lo menos no en un principio. Si su compañía aseguradora se niega a pagar su tratamiento, no desista. La mayoría de las personas logra que sí se les pague finalmente.
El trabajo en equipo con su médico es importante. Hágale saber si le ha sido negado el pago. El puede consultar con su compañía aseguradora y ayudar a responder cualquier pregunta que su aseguradora pueda tener. También puede consultar con la compañía que fabrica la medicina o medicinas que está tomando, a menudo estas compañías proveen información de otros servicios o asociaciones que le pueden proporcionar ayuda económica para su tratamiento.
Si Ud. necesita ayuda para el pago de sus tratamientos, póngase en contacto con la oficina de Trabajo Social de su hospital.
Si después o durante la aplicación de quimioterapia sufrió cambios o molestias en la boca, es recomendable que visite la sección de complicaciones bucales.
Este documento es un extracto de la información que sobre quimioterapia aparece en la página del Instituto Nacional de la Nutrición.
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