¿Por qué debe saber sobre el melanoma?
Más de un millón de estadounidenses son diagnosticados cada año con cáncer de piel, la forma más común de cáncer. De estos, alrededor de 59, 600 serán diagnosticados con melanoma, la forma más seria de los tipos más comunes del cáncer de piel.
La mayoría de los melanomas pueden ser encontrados y tratados exitosamente. La siguiente información describe factores de riesgo y tips importantes para encontrar melanomas tempranamente.
Existen tres tipos de cáncer de piel. La mayoría pueden ser carcinomas basocelulares o escamosos, que rara vez se convierten en una amenaza para la vida. El melanoma es menos común, sin embargo, si no se encuentra tempranamente y se trata apropiadamente, puede resultar muy peligroso.
Cuando es diagnosticado oportunamente, el melanoma puede ser curado. Por ello es importante reconocer cualesquiera cambios en su piel y reportarlos a su médico sin demora.
¿Qué es el melanoma?
Melanoma es un cáncer que comienza con melanocitos, las células que producen la coloración de la piel o pigmento protector llamado melanina. La melanina ayuda a proteger las capas más profundas de la piel de los efectos dañinos del sol. Cuando es expuesta a la luz solar, la melanina en su piel incrementa, y su piel se vuelve oscura.
Las células de melanoma usualmente producen melanina todavía. Razón por la cual estos cánceres pueden tener tonos mezclados de café, bronceado, azul o negro.
A diferencia de los carcinomas basocelulares o de los escamosos de la piel – que comúnmente no se propagan a otras partes del cuerpo –, el melanoma se puede propagar si no se diagnostica y se trata en fase temprana. Una vez que las células del melanoma alcanzan órganos vitales y crecen, son más difíciles de tratar y tienen menor probabilidad de ser curados.
Mientras que el melanoma puede aparecer en la piel sin advertencia, también puede comenzar adentro de o cerca de un lunar o de cualquier otra parte oscura de la piel. Por ello es importante conocer el color, el tamaño y la ubicación de los lunares en su cuerpo, para que así se dé cuenta de cualesquiera cambios que ocurran.
¿Qué ocasiona la aparición del melanoma?
La radiación ultravioleta (UV) puede dañar el ADN, el material genético en nuestras células. A veces este daño afecta ciertos genes que controlan cómo y cuándo las células crecen y se dividen. Si estos genes no trabajan apropiadamente, las células afectadas pueden formar un melanoma.
La mayor parte de la radiación UV viene de la luz solar, pero algo puede derivar de fuentes como las cabinas de bronceado artificial. Una parte de esta exposición puede haber ocurrido en pocos años antes del comienzo del cáncer. Niños y adultos reciben frecuentemente mucha exposición solar que puede no resultar en cáncer durante muchos años o incluso décadas.
En algunas familias con melanomas hereditarios, los cambios genéticos que incrementan el riesgo de melanoma son pasados de generación en generación.
A pesar de que la mayoría de los lunares nunca se convierten en un melanoma, algunos sí. Los cambios de ADN pueden ocasionar que las células de un lunar se conviertan en células de melanoma. Pero aún se desconoce por qué algunos lunares se vuelven malignos o por qué el hecho de tener muchos lunares o lunares atípicos incrementa el riesgo de una persona de adquirir melanoma.
¿Quién es más factible de adquirir melanoma?
Nadie está libre de adquirir melanoma.
La gente que tiene más riesgo de adquirir melanoma tiene muchos lunares, lunares irregulares o atípicos o lunares grandes. Aquellas personas con familiares cercanos que hayan tenido melanoma o si ellos mismos tuvieron previamente melanoma, están en alto riesgo de adquirirlo. Esto puede ser ocasionado por el estilo de vida de la familia de exponerse con frecuencia al sol, por ser de piel blanca, por mutación genética o por una combinación de estos factores. Algunos dermatólogos recomiendan que aquellos con un historial de melanoma en parientes cercanos de primer grado (madre, padre, hermana, hijo, etc.) se hagan un examen de piel para determinar su nivel de riesgo de adquirir melanoma.
Otras personas que desarrollan melanoma pueden tener piel blanca que se quema y se vuelve pecosa muy fácilmente, así como gente pelirroja o rubia. Pueden haber tenido quemaduras solares en la infancia o en la adultez temprana, u otros tipos de manchas precancerígenas o cancerígenas en su piel a cualquier edad. A pesar de que el melanoma es menos común en gente con piel oscura – quienes rara vez tienen quemaduras de sol –, nadie es inmune al melanoma.
El riesgo también es mayor en lugares con intensa luz solar durante la mayor parte del año. Como con la mayoría de los cánceres, la probabilidad de desarrollar melanoma incrementa a medida que una persona envejece.
En algún tiempo se creyó que la piel oscura o la piel negra prevenían el melanoma. Cuando éste llega a desarrollarse en una persona de piel morena natural, es común que aparezca en las palmas de las manos, en las plantas de los pies y debajo de las uñas.
¿Cuál es la diferencia entre un melanoma y un lunar ordinario?
Un lunar ordinario es una mancha de coloración pareja en la piel. Puede ser de color café, color bronceado o color piel. Su forma es redonda u ovalada y tiene bordes afilados y definidos. Los lunares miden por lo general menos de 6 mm de diámetro (como el tamaño de la goma de un lápiz). Un lunar puede estar presente en el nacimiento o aparecer después, usualmente en las primeras décadas de la vida. Algunas veces varios lunares aparecen casi al mismo tiempo, especialmente en áreas de la piel que son expuestas al sol. Una vez que un lunar se desarrolla por completo, normalmente permanece del mismo tamaño, forma y color durante muchos años. La mayoría de los lunares se desvanecen a medida que una persona envejece.
Signos de advertencia
El signo de advertencia más importante es un nuevo o cambiante crecimiento de la piel. Este puede ser un nuevo crecimiento o un cambio en el tamaño, forma o color de una mancha en su piel, que progresa durante un mes o más.
La mayoría de nosotros tenemos manchas en nuestra piel. Un crecimiento no cancerígeno puede verse algunas veces como cáncer de piel. Casi todo mundo tiene lunares. La mayoría de ellos no son dañinos.
Un cambio en la apariencia de un lunar es un signo de que debe visitar a su médico. He aquí una simple regla de ABCD para ayudarle a recordar:
- Asimetría: La mitad del lunar no coincide con la otra mitad.
- Borde irregular: Los lunares normales son redondos u ovalados. Los bordes de un melanoma pueden ser disparejos o con muescas.
- Color: Los lunares comunes son usualmente de un color a lo largo. Los melanomas pueden tener varios colores o un patrón irregular de colores.
- Diámetro: Los lunares comunes son generalmente menores a ¼ de pulgada de diámetro (el diámetro de la goma de un lápiz). Los melanomas pueden ser de 1/8 a ¼ de pulgada pero son con frecuencia más largos.
Pero recuerde que a pesar de que estos son signos de advertencia útiles, muchos melanomas y otros cánceres de piel no tienen los signos ABCD.
Otros signos de advertencia de melanoma
Otros signos de advertencia incluyen:
- Una úlcera que no sana
- La propagación de pigmento desde el borde hasta la piel circundante
- Cambio de sensación – comezón, ablandamiento o dolor
- Cambio en la superficie de un lunar – supuración, sangrado o la aparición de un chipote o nódulo
- Un lunar que es reconocible o se ve realmente diferente de otros lunares
¿Cómo se diagnostica el melanoma?
Si su médico sospecha que un cambio en su piel es signo de melanoma, una muestra del área es removida. Este procedimiento es llamado biopsia y puede usualmente hacerse de forma rápida y fácil en el consultorio médico. La muestra es luego enviada a un laboratorio de patología para ser examinada bajo un microscopio para confirmar el diagnóstico.
¿Un melanoma puede ser tratado?
La cirugía es la mejor manera de prevenir melanomas tempranos. Las fases avanzadas pueden requerir mayor tratamiento extensivo. Recordemos: la mejor arma en contra del melanoma es encontrarle y removerle oportunamente.
¿Hay alguna forma de prevenir el melanoma?
Usted puede reducir el riesgo de adquirir melanoma evitando una intensa exposición a la luz solar. Esto es especialmente cierto para gente de piel blanca y aquellos con tendencia a desarrollar muchos lunares o lunares atípicos o aquellos que se encuentran el alto riesgo por cualquier razón. Evite la exposición al sol si protección cuando éste está alto en el cielo (mediodía). Utilice ropas que protejan su piel, lentes oscuros y un sombrero. Use protector solar de factor 30 o más. Recuerde: el protector solar no provee protección total de los rayos ultravioleta (UV), aunque sí ayuda. Para el mejor efecto, usted necesitará aplicar el protector solar antes de salir a la calle, de nuevo aplicarlo pasada la media hora y otra vez después de nadar o sudar excesivamente. Lámparas solares interiores y camas de bronceado también incrementan el riesgo de adquirir cáncer de piel.
Cheque su piel a fondo una vez al mes
Familiarícese con su piel y con el patrón de sus lunares, pecas y marcas de nacimiento. Esté alerta por cambios en el número, tamaño, forma o color de las manchas de su piel. La mejor forma de hacer esto es examinando su piel. Asimismo, puede ser útil tener a alguien que cheque su espalda. Llame a su médico para encontrar nuevos o cambiantes crecimientos de la piel.
Examinando su piel
La mejor forma de hacer esto es simplemente examinar mensualmente su piel después de una ducha o baño. Utilice un espejo de cuerpo completo y uno de mano para checar lunares, manchas o marcas de nacimiento desde lo alto de su cabeza hasta los dedos de sus pies, notando si hay algo nuevo – un nuevo crecimiento de piel o un cambio de tamaño, forma o color de un lunar ya existente o una úlcera que no sana.
Encárese al espejo
Cheque su rostro, orejas, cuello, pecho y abdomen.
Cheque ambos lados de sus brazos, las palmas y los dorsos de sus manos y sus uñas.
Siéntese
Cheque la parte frontal de sus mulsos, espinillas, las plantas y los dorsos de sus pies, así como las uñas y entre sus dedos.
Ahora observe la parte inferior de sus pies, sus pantorrillas y detrás de sus muslos. Utilice un espejo de mano para la parte trasera de sus muslos.
Párese
Use el espejo de mano para checar sus glúteos, el área genital y la espalda baja, así como detrás de su cuello. Puede serle útil mirarse en un espejo de pared a través del espejo de mano.
Si usted hace el examen regularmente, usted sabrá lo que es normal para usted. Recuerde los signos de advertencia y cheque con su dermatólogo u otro profesional de la salud si encuentra algo nuevo o diferente en su piel.
Fuentes:
American Cancer Society, Inc., Why You Should Know About Melanoma, Estados Unidos, No.2619-Rev.09/05, 2005.
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