Para no olvidarnos nunca de quiénes y cómo somos, hemos establecido el siguiente decálogo:
- Dar hasta que duela, hasta lograr darse uno mismo, entonces, seguir dando.
- Dar es dar, no es el medio de obtener, es simplemente dar.
- Hay que mantenerse siempre ágil, siempre deseoso.
- No somos héroes, no hacemos actos notables, somos seres humanos actuando humanamente.
- Dar es un acto, no hablamos de, ni pensamos en dar, damos.
- Luchamos por la vida en función de la magia, los sueños y los deseos, no por el simple acto de no morir.
- El único premio que buscamos es estar en paz con nosotros mismos.
- Una meta es un buen punto de partida para el siguiente reto.
- Ayudamos a luchar, no asumimos la lucha de los demás.
- El no hacer las cosas como los demás, provoca que tengamos que trabajar más, por eso también nos divertimos más.
Anexo 1.-No le tememos a nada, Dios cuida a los tontos y a los locos. ●
|